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jueves, 16 de octubre de 2014

A propósito del editorial del New York Times y el levantamiento del embargo.


Por: Juan José López

Primero un barraje propagandístico aquí en Miami sobre los cambios Raulistas, (en mi opinión paliativos de la crisis creada por propio régimen que él representa) y después un comentario en el New York Times sobre el embargo norteamericano al Gobierno cubano. Nada de esto ocurría en vida de Jorge Mas Canosa, verdadero artífice de la ley Helms Burton. 

En medios de difusión de Miami se escuchan hombres poderosos como Carlos Saladrigas, el abogado Alfredo Durán y otros que coinciden con el editorial del famoso periódico. Ellos parecen ser los nuevos autores del cambio de opinión y liderazgo en la comunidad cubana exiliada. El New York Times es una de las principales tribunas del mundo que condicionan la política en Washington, lo que le indica a las voces alternas que es hora de despertar.  

Para derogar la Ley Helms-Burton se necesita las dos terceras partes del Congreso, y la misma establece los requisitos para dejarla sin efecto, y aunque se escuchan pregones sobre la liberación de prisioneros políticos, lo que se acerca a las exigencias de dicha norma, el grupo que les confisca la libertad a los cubanos sigue en el poder y todavía no se respetan los derechos humanos ni se celebran elecciones libres y plurales en la isla, como exige la medida mencionada.

El Presidente Obama, mediante órdenes ejecutivas puede invalidar los efectos del embargo, como lo han hecho todos los ejecutivos anteriores con el carril de la Ley que establece sanciones a las compañías que negocian con la isla, lo que de ponerse en práctica esta medida, hubiera encajado en el dicho cubano: dale al que no te dio, es decir sancionar a compañías de países aliados a EEUU y que generan empleo y riquezas en esta nación. Cosa tremenda esa.

Invalidar la ley Helms-Burton puede tardar y en medio de tantos problemas internacionales, puede que el Presidente mire el bien mayor, considere la jerarquía de prioridades e ignore el New York Time y los demás pregones. También tiene la opción de aliviar las tensiones en el área latinoamericana con el puñado de países “amigos de la Habana”, entonces hay que tener cuidado.

El Presidente entiende que los “amigos de la Habana” que contienden verbalmente con Washington, no les importa el problema cubano como a nosotros los nacionales de la isla. Ellos quieren evitar que le pase lo mismo que a los Castro si imitan las medidas nacionalizadoras contra las propiedades norteamericanas en sus países, tal como ocurrió en Cuba.

Lo que me parece un servicio ingenuo a la dictadura, es el hecho de sumar voces al levantamiento del embargo como “si eso fuera la varita mágica para que en Cuba se arreglen los inmensos problemas creados, no por el embargo sino por el gobierno todavía en el poder”, aunque dicha medida si causa efectos, no es tan tonta como se pregona.

El levantamiento del embargo no significa que el gobierno de Cuba vaya a cambiar su rumbo político ni económico, lo cual sería liberar los precios y salarios, permitir la propiedad privada, que no es autorizar comprar y vender autos, casas y consentir algunos paladares (pequeños restaurantes), se incluye suspender las reglas que entorpecen el desarrollo de la economía y la sociedad y por qué no hablar de: las libertades básicas de los cubanos. Además de crear el andamiaje económico y financiero propio de una economía de mercado capitalista, para así intentar resolver la crisis cubana.

Recibir dinero de los Bancos norteamericanos para hacer lo que hacen los vietnamitas o los chinos, eso no es lo merecido para el pueblo cubano, nacido en occidente, aunque haya retrocedido años atrás por adoptar sistemas extranjerizantes.   

 

 

domingo, 24 de agosto de 2014

¿De qué lado está Dios, con el gobierno o con la oposición?




Juan José López

Dios parece que está con el gobierno de Castro y no con la oposición. Si no es cierto, que argumentos pueden citarse para demostrar lo contrario? En cambio los que favorecen ese criterio, recuerdan muchos cuentos sobre la vida del abusador de los cubanos.

Los cristianos dicen: “Dios pone y quita reyes” con base bíblica. ¿Entonces los Castro están puesto por él y la pregunta lógica es: para qué? Sera una depuración por la prolongada etapa de esclavitud y crueldad que hubo en Cuba? Quizás por eso fuimos los últimos en quitarnos el yugo español y después tuvimos pocos años de estabilidad en la Republica independiente.

El rechazo a la reelección de Estradapalma, la segunda intervención militar, la matanza de negros en la afamada guerrita de agosto, la dictadura de Machado, el gansterismo, el golpe de estado protagonizado por Fulgencio Batista,  las bombas en calles, cines y teatros de las ciudades, por citar algunos ejemplos y sin dejar de mencionar el ascenso de valores que se produjeron hasta 1958.

¿Por qué justificar con un mandato divino a un gobernante que ha fusilado a tantos cubanos? Hay cosas que confunden: Dios selecciono a Moisés después de matar al príncipe de Egipto y ungió a David después de darle una pedrada a Goliat. El viejo testamento cuenta un sin número de batallas, dícese bajo el mandato de Jehová.  

Los hermanos Castro durante la Republica no eran nadie y que los procesos de elecciones estudiantiles nunca favorecieron a Fidel, a quien se dice, le nombraban “bola de churre”. Quizás por eso se fue a la Sierra Maestra como su única opción y después de su triunfo, no permitió elecciones libres y plurales en la isla.

En su biografía a Castro se le suma la real travesía  del yate Granma en temporadas ciclónicas y a pesar del mal tiempo, no se hunden y llegaron a costas cubanas. Después de desembarcar, el ejército de la Republica azota a los expedicionarios, les da muerte a la mayoría de ellos y hasta de manera sospechosa “sobreviven 12 hombres” y logran conformar un ejército de rebeldes hasta alcanzar el poder, en cuyo periodo se incluye la cifra de “más de 300 atentados”, sin que le provocasen rasguño. Cifra dudosa.

Castro no corrió la misma suerte que algunos líderes en Latinoamérica. Marulanda, ex líder de las FARC que murió en las selvas colombianas. ?Como es comparado en el area?, bueno Pinochet es visto como un dictador y Fidel Castro como un revolucionario, siendo un viejo doctrinario en realidad, sin hablar de Fujimori o Álvaro Uribe, cosas de las tendencias humanas incomprensibles.

Fidel Castro conto con la ayuda del New York Time, último caso en la historia del periódico que le dedica un editorial a página completa a una persona. La oposición a Castro, no la llamada oposición leal, sino la que ha derramado sangre y ha estado en prisión no reciben loas de la alta prensa mundial y por espacio de tiempo ni le concedían refugio en muchos casos por haber escogido la lucha armada.

La enfermedad de Fidel Castro, conocida en el 2006, lo convierte en uno más de los mortales, antes se decía que el “caballo” no se cae ni de la cama. Miserable culto a la persona que destruyo el país, pero a través de esas prácticas empinaban la imagen de un genio político y orador audaz. El tampoco permitió un debate abierto como ocurrió entre el desaparecido Jorge Mas Canosa y el destronado Ricardo Alarcón.

Soy un hombre de Fe y con conciencia de mi derecho a pensar, a ejercer mi libre albedrio. Por esa razón, también divina, acepto la voluntad del Supremo y me opongo a algunos de sus supuestos designios, incluyo mi desobediencia al régimen del falso mito Fidel.

Más bien creo que la voluntad permisiva de Dios se ha manifestado para cumplimiento de su palabra, la que le concede libre albedrio a los hombres, lo más elevado y amado de su creación.  De lo que estoy seguro es que Dios está con América, por eso en esta tierra prometida sugiero la integración de Cuba.

 

lunes, 11 de agosto de 2014

A ciertos intelectuales cubanos.



Juan José López
(Enviado a Cuba Encuentro)



Hace más de medio siglo que en Cuba se mide la opinión de acuerdo a los lineamientos del único partido que existe legalmente. Los cuales confunden su ideología con los conceptos de nación, patria, revolución y hay intelectuales que así lo asimilan.

¿Por qué esos ilustrados, me refiero a algunos que opinan en “Cuba Encuentro”, les recomiendan reglas a las víctimas de la política oficial, algo así como ser políticamente correctos, para plantear la innegable necesidad de cambios? Mejor hablen claro y no con ese lenguaje vacilante que usan en el artículo “Nacionalismo y lealtad: un desafío civilizatorio”, para que los cubanos puedan entender lo que están hablando. 

Si la solución al problema cubano es plantear desde la ciudadanía una versión de cambio y esa actitud es considerada traición, a la Patria, a la Revolución o al Socialismo, señores “proponentes” ustedes han igualado su prédica a la moraleja del conocido cuento que relata la pelea entre un hombre negro enterrado hasta el cuello y un león suelto, donde el público ofende y le pide al hombre que pelee limpio, por este haber mordido al león.

La experiencia cubana ha demostrado que patria es el lugar donde puedes desarrollar tu proyecto de vida y ser feliz. Lamentablemente en suelo nacional pocos cubanos han podido lograrlo.

Oponerse a los lineamientos del PCC, partido único y oficial en la isla, es un delito por el cual han sufrido miles de cubanos, tanto la prisión como el destierro, y también la muerte.  Es por eso que esas seudovoces sugieren, y no por estrategia cívica, sino por mera conservaduría de sus estatus, ser leal a una amalgama de falsos conceptos y algunos interpretados como se hacía en siglos pasados.

La Patria, en estos años de “revolución” se ha manejado como un sinónimo de guerra, sin considerar contra quien se libra y sin denunciar que dicho concepto es usado por un liderazgo que ha vivido de la beligerancia contra todo el pueblo.

En Cuba bajo la administración del PCC, como única organización política, no hay arreglo posible ni tampoco una solución mesurada, llámese dialogo o como sugieren los intelectuales Lenier Mederos y Roberto Veiga González entre otros, que permita a los cubanos vivir como dueños de su destino o futuro.

Para solucionar los problemas de Cuba, una nación que tiene hijos regados por todo el mundo, no hay que persuadir a quienes están conscientes de su falta de perspectivas futura, ya sea por razones biológicas o de interés político y excluyente. Ellos ya han tomado medidas para morir en el poder y si los sucesores aprendieron a manejar esa máquina de represión y confusión de conceptos, como dice el dicho “apaga y vamos”.

Aquí hay cubanos que queremos solucionar para siempre el problema de Cuba sin rencores. En lugar de diálogos queremos proponerle a los cubanos ser parte de la Unión Americana, como un Estado soberano, rico y estable al igual que lo es la Florida y Nueva York y los otros.

Sabemos que los pregoneros del régimen y esos proponentes trataran de asustar a los demás con la perdida de una identidad e historia que ellos son los únicos responsables de amenazar y si no le dan a escoger al pueblo entre sus opciones, pronto habrá mucho que lamentar.

 

 

viernes, 1 de agosto de 2014

Cuba, su historia y su gente.


Por Juan José López

En la actualidad tenemos distintos tipos de cubanos, desde los menos interesados en materia cívica y política hasta los extremistas de cualquier tendencia. Eso podría ser la causa de la inercia actual, pero por los que sufren y anhelan cambios, vale la pena hacer esfuerzos.
Los desinteresados en materia política, según sus propias declaraciones, en muchos casos a consecuencia de su amnesia mental, dicen: “no soy político” o “la política no me interesa”, no recuerdan su participación en los CDR, en la FMC, en la UJC, en las MTT y hasta en el PCC.
Los extremistas e intolerantes,  poco dados a aceptar la diferencia de opinión. Así oyes cuando te dicen: “estas equivocado”, en lugar de mi opinión es distinta. Cuando entenderán que no importa tu credo, lo que vale es el respeto a los demás.
Hay muchos que le ponen la tapa al pomo, viven en los Estados Unidos de América y son anti-norteamericanos. Los oyes culpando a los americanos de lo que paso en Cuba desde 1902 cuando se inicia la República de Cuba hasta de cómo fracaso el ataque por Bahía de Cochinos. Al que le sirva el sayo, que lo justifique. 
La historia oficial de Cuba ha sido para bien o para mal la publicación proveniente de la genialidad de los cubanos, incomprensible en muchos aspectos, como fue para los españoles de la época de los episodios de guerra. Quizás por tanta tergiversación histórica hay tanta diversidad y ambigüedad en nuestra gente.
Luchamos contra España después de haber proyectado la idea de nuestra nacionalidad, lo que no entendieron los españoles. Que pensaba Mariano Martí Navarro sobre las ideas de su hijo, José Julián Martí. Los españoles no aceptaron el concepto de Guerra de Independencia, la llamaron Guerra Civil y en los tiempos que corren, en la Cuba independiente, muchos cubanos reclaman la ciudadanía española.
Los hacendados de mitad del siglo XIX sufrieron tantas limitaciones de la Metrópolis que fueron con razón a la manigua. Durante esa etapa de diez años de guerra, hubo hechos que marcaron el carácter de los cubanos, tales como el incendio de la ciudad de Bayamo. Heroico, sin dudas pero que difícil debió haber sido para las mujeres con niños que partieron hacia las maniguas viendo arder sus hogares.
La gesta independentista se caracterizo por la desunión, no solo por problemas locales o de naturaleza caudillista, muchos jefes querían ganar la guerra para construir el futuro de la isla a su manera. Algo así todavía pasa. Quizás por esa razón el Himno nacional convoco al combate, solo a los Bayameses.
Nuestra historia es controversial como los resultados de las guerras. Primero la Bandera que fue aceptada como insignia nacional, es la bandera de la anexión. Los mayores mentirosos dicen que fue idea de Iturbe Tolón para nacionalizar ese derecho de autor y opacar a su verdadero diseñador: el general de origen venezolano Narciso López.
En la última etapa de la guerra de independencia, el sentir cubano aunque distante de la realidad, dice que la guerra estaba ganada, para demeritar la ayuda norteamericana, sin la cual no se hubiera logrado ni la expulsión de los españoles de la isla, ni el desarrollo de la República posterior.
Durante la República, desde 1902 hasta el año 1959 hubo una relación amplia con Norteamérica, si bien se protestó contra la Enmienda constitucional, la que se acepto y se derogo posteriormente sin problemas, y por eso hubo un Fidel Castro en la Sierra con el ánimo de desestabilizar el gobierno. También se reacciono contra los tratados permanentes e incluso con el de Reciprocidad Comercial, que aseguro un mercado ventajoso para la industria azucarera y además, nunca condeno al país al cacareado monocultivo.
Los Estados Unidos ha sido un gran éxito en innumerables valores, que hay defectos bueno, yo hablo de sus virtudes porque de ellas está lleno este país. Muchos malos cubanos critican su historia y sus máximos exponentes, esos  extremistas han sido malos imitadores de lo peor de esta sociedad. Por ejemplo los gobernantes cubanos, fueron el resultado de la importación de las costumbres gansteriles de los años 20 y 30 en los Estados Unidos de América.
No se puede ocultar la historia del Bonche universitario, huella de organizaciones gansteriles que surgían en las Universidades cubanas, donde se gestaron ataques al palacio de gobierno. Además uno de esos pistoleros, miembro de la UIR, con posterioridad realizo el archiconocido ataque al Cuartel Moncada y al menos comentado Hospital Saturnino Lora. 
Por tantas razones es que prefiero ofrecerles a los cubanos la integración con los Estados Unidos, para que encuentren estabilidad para siempre, desarrollo y libertad, así podemos compartir con ellos lo que ya disfrutamos aquí. Nadie duda que además de la democracia estadounidense, haya igualdad de oportunidades,  que faltan en las democracias latinoamericanas y en la isla caribeña.
La historia de Cuba no se puede borrar, la identidad tampoco. Los argumentos de esa índole son también resultado de la infección propagandística de los que manejan el país, y de otros que quieren imitar esa manera de gobernar. Las ideas diferentes se defienden sin buscar descalificar a las contrarias.


miércoles, 9 de julio de 2014

La integración a E.U.A contra toda desesperanza.





Por Lic.Juan José López

La única solución que tienen los cubanos de la Isla es integrarse a la Unión Americana. No es que hablemos en términos absolutos por falta de flexibilidad en el lenguaje o estreches de pensamiento, examinemos esta afirmación.

La integración se está realizando desde 1959 y en el presente son muchos los ciudadanos americanos de origen cubano que están asentados en los E.U.A, decidiendo la economía cubana, al menos el nivel de vida de sus familiares en la isla, pero otras incidencias, como los llamamientos para derrotar al régimen de la Habana es como gritarle a un sordo, además hacerlo y aunque hay un conflicto, ya excede en el tiempo la duración de las guerras de independencia. 

La Guerra de 1868 duro diez años y culmino con el Pacto del Zanjón. La de 1895 termino con la intervención norteamericana a solo tres años de iniciada. El último periodo de lucha va cumpliendo más años que la etapa de vida activa de las personas y aunque ha sido una lucha de relevos generacionales, no parece tener un desenlace esperado.

Si Cuba no se integra a la Unión Americana en el futuro, habrá “Democracia” o procesos electorales y continuaran los cubanos de aquí remesando dinero para la isla como lo hacen nuestros hermanos latinoamericanos con sus correligionarios de cada uno de sus países. La misma traerá como consecuencia pobreza extrema en la mayoría del territorio, la desigualdad marcada entre clases sin oportunidad ante la ley para superar los estratos sociales, problemas políticos, resurgimiento de dictadores, desestabilización, crimen organizado entre otros males que se iluminaran con la libertad de prensa que se alcance.


En Miami las organizaciones tradicionales expresan, discretamente, su contradicción con la integración de Cuba a la Unión Americana. También hay muchos a favor pero no lo pronuncian por diversas razones. La mayoría de los cubanos de la isla no le prestan atención a los requerimientos de la diáspora, casi todos quieren venir para acá, aun cuando salen por otros países e igualan los llamamientos de lucha a las convocatorias chovinistas del gobierno actual de la isla. Vivir aquí, convertirse en ciudadano americano y no ofrecer esta opción a nuestros hermanos de allá, a sabiendas que el pueblo cubano debe escoger entre todas sus opciones, es algo controversial e inaceptable.

Desde fuera se habla más de luchar que de la solución que se viene diseñando desde hace varios lustros, sin embargo ya pocos creen que la lidia (la lucha cívica y pacífica) traerán resultado. Los opositores de dentro de la isla merecen reconocimiento y ayuda y aunque este es un tema difícil, no es el objetivo de este comentario.

Los criterios políticos que se oponen a la integración que proponemos muchas veces se basan en las ideas de algunos de nuestros próceres, quienes lucharon por una Cuba independiente, conocidos a través de la historia oficial, siempre exaltada al contarse y relatada a favor de intereses de época, sobre todo a interés de la formación del Estado nacional y sin revelar todas las realidades históricas, lo que ha sedimentado convicciones que no liberan a muchos cubanos de sus dogmas, aunque se hayan hecho ciudadanos americanos. Paradojas de la vida.

Algunos llaman “anexión” a esta propuesta de integración que coincide con las tendencias integracionistas actuales, Europa usa una identificación común y la economía mundial es interdependiente por completo.

No es nuestro propósito sacudir dogmas, pero debemos recordar que nuestra bandera de la estrella solitaria fue diseñada por el General Narciso López, luego era la bandera que significaba la anexión de Cuba a los E. U de América y se sabe que algunos próceres abrazaban esta posición.

Los que vivimos aquí y somos ciudadanos no tenemos que anexarnos a nadie, ya estamos integrados aquí y tenemos nuestro problema resuelto. Solo queremos ofrecer esta oportunidad a nuestros hermanos de la isla. Tampoco manejamos viejas categorías que el régimen dictatorial usa y abusa para descalificar a sus contrarios.


El debate entre Republicanismo e Integración será el primer paso que quizás incentive a los cubanos a salir de su inercia. Es mejor hablar de soluciones que de luchas y sacrificios sin final y sin una definición de futuro convincente.

domingo, 22 de junio de 2014

Por la libertad de Cuba contra toda quimera.




Por Lic. Juan José López.

En la historia de Cuba las luchas por la libertad no han traído la emancipación esperada después del fin de las batallas y el último periodo histórico no solo ha desembocado en el de mayor falta de libertades, también ha generado un rechazo a los esfuerzos épicos por ser libre o por procurar el cambio político en la isla.

La República de Cuba iniciada en mayo de 1902, después de la guerra de independencia, se caracterizo por su violencia e inestabilidad política y un corolario de “militarotes”dictadores, pero a pesar de eso, hubo un buen crecimiento macroeconómico y más libertades que en la última etapa, la llamada revolucionaria o socialista, en fin una dictadura militar totalitaria que recicla crueldad, crisis y miserias generalizadas.  

En la actualidad los cubanos esperan un cambio en sus vidas que les permita desarrollarse en plena libertad y orden democrático sin debérselo a sacrificios mayores o a héroes mesiánicos, por eso la única solución encontrada hasta ahora es la salida del país, principalmente para arribar a los Estados Unidos por vía marítima, el cruce de fronteras o por las sendas legales existentes.

La generación nacida a principios del triunfo revolucionario en 1959 ya tiene 55 años, ha vivido la mayor parte de la vida bajo el fracaso de la República y la Democracia cubana.

Dentro de la isla, reducidos grupos (como siempre en la historia universal) se pronuncian por cambios hacia un sistema de organización y libertades occidentales, pero más allá de su expresión cívica, no tienen la posibilidad de divulgar su propuesta de cambio dentro de Cuba ni se vislumbra su posibilidad de triunfo.

Al grupo que gobierna le conviene el estatus quo político. Ellos coyunturalmente toman medidas para paliar las sofocantes crisis que genera su deficiente sistema económico, lo hacen para mantenerse en el poder y lo han logrado además aterrorizando a la población y satanizando cualquier cambio político, calificándolo de retorno a un pasado hostil de acuerdo a su propaganda y utilizando el hecho de que algunos de sus primeros adversarios integraron el régimen anterior.

Los cubanos exiliados estamos como amarrados de pies y manos. Nuestro pensamiento y programas han sido perjudicados por la propaganda satánizadora del régimen actual. Además precisados a trasmitir nuestra opinión por vías calificadas de ilegales, lo cual mezcla el hecho de escucharnos o leernos con delitos contra la seguridad del Estado.

Otro aspecto de la incomunicación entre oponentes exilados y el pueblo cubano ha sido los proyectos socialdemócratas y ultranacionalistas que más bien se confunden con los pregones socialistas de Castro y su desmesurado antinorteamericanismo. Hay que añadir que los excesivos radicalismos ponen a la población cubana como si fuera Caperucita entre dos lobos.

En la actualidad se debate el tema del embargo norteamericano para endorsar la esperanza de algunos cubanos de invertir en la economía cubana, lo cual sin el levantamiento de las sanciones económicas por parte del “Norte”, no habría un andamiaje real para el éxito de estas aventuras económicas y sería una locura hacer negocios en Cuba con el actual régimen.

Hay algo que precisar a la hora de juzgar las ideas ajenas, todas las opiniones son respetables siempre que las mismas se respeten entre sí y no se excluyan las unas de las otras o su práctica atropelle a un grupo de la sociedad por pensar diferente.

En cuanto al ideal político del cubano de hoy al igual a ayer y siempre, los seres humanos piensan de acuerdo a las circunstancias que los caracterizan y rodean, sean estas sus intereses o a las corrientes de pensamiento vigentes. Hay que recordar a Martí cuando decía: “Patria es comunidad de intereses”.

La Guerra de los 10 años mostro diferentes intereses y opiniones entre nuestros próceres, por ello las diferentes visiones entre Céspedes y Agramonte sobre las formas de organización de la Guerra y aspectos de la Republica en armas, por un lado y del otro que el alzamiento nunca empezó ni se desarrollo por la Habana, donde los criollos Vivian otras circunstancias.

El propio Jorge Más impulso la Ley Helms Burton para limitar los recursos del régimen y proteger sus intereses dentro de la isla. En el articulado de dicha Ley se especifica la prohibición de invertir en las comunicaciones que coincide con la línea de su principal empresa, la MASTEC, por eso no podemos ni desechar su estrategia ni satanizar el legado de su influencia.

La posición de Carlos Saladrigas sobre fortalecer la empresa privada a través de la inversión de cubanos exilados es una de las que más visibilidad tiene en el plano político de la diáspora, no solo por su habilidad de cabildeo y difusión sino que ha involucrado a poderosos cubanos en su empeño. Personalmente ostento una posición diferente que impulso a través de las redes sociales, la blogosfera y el radio bemba (por boca) desde Miami, el Partido de Integración Cubano Americana, PICA. 


domingo, 18 de mayo de 2014

Aprendiendo a superar a los comunistas.



Por Juan José López.



Desde enero de 1959 los cubanos hemos combatido al régimen comunista en todo terreno, sin embargo todavía continuamos en pie de lucha. ¿Habremos fallado en algo? No lo creo.

Durante más de medio siglo se han formado organizaciones, se han manifestado en forma bélica y pacífica. Se ha planificado el futuro de Cuba, se ha cubierto la virtualidad, se ha sufrido muertes, cárcel, exilio, en fin ¿qué falta? A mi juicio tenemos que aprender a incentivar a la población cubana a dar el paso hacia el cambio.

Ni la guerra ni la manifestación pacífica han resultado hasta hoy en victoria, ni los llamados dignos, ni los hechos indignos han provocado la reacción esperada. Recordemos las imágenes de maltratos a las Damas de Blanco delante de tanta gente, y no paso nada.

La victoria y la derrota nacen en la mente, en las convicciones generales, cuales son estas? Una lectura de lo que hemos hecho para encontrar éxito puede dar una pista, venir para los E.U. Eso marca el reto para empezar a decir cosas diferentes, quizás así, encontremos el hilo de Ariana para salir del laberinto.

Nosotros fundamos el Partido de Integración Cubano Americana, PICA por sus siglas. Proponemos que Cuba se integre a la Unión Americana, para que existan los mismos derechos aquí y allá, sin embargo ya hay algunas molestias entre quienes dicen luchar por la democracia y la libertad. Que ambigüedad. Se olvidan que la libertad de expresión es la madre de todas las libertades.

No se alcanza un objetivo coherente cuando somos ambiguos o dogmaticos. Tampoco podemos ir contrarios a la historia, a los momentos actuales. La Integración es la palabra de orden, así lo realiza Europa, por citar una integración vigente, sin que nadie sufra pérdida de identidad.

No podemos derrotar a los "Castro" comportándonos como ellos. Ese comportamiento lo asemejamos cuando censuramos el pensamiento ajeno al nuestro, también cuando por exceso de nacionalismo tratamos de detener la rueda de la historia.

Que un grupo exprese su pensamiento es un acto de libertad y democracia, por la cual decimos luchar. Una opinión sobre el futuro no es una ofensa a nada ni a nadie, ni a mártires, ni a próceres al contrario, expresarse es honrarlos. Además necesitamos más ciudadanos que héroes, de mitos hemos llenado y desviado nuestra historia.

Cada tiempo levanta un patrón de hombre, decía Ortega y Gasset. Por lo que combatir a los "Castro" con ideas similares no ha sido el camino. Los nacionalismos y las ideas totalitarias identifican a los "Castro", el antinorteamericanismo también.

El antinorteamericanismo es un fenómeno presente aquí en algunos oponentes a los "Castro", en eso se igualan, también en el corte nacionalista. El pueblo cubano conoce de esa similitud y no parece estar dispuesto a apoyarla, su voluntad real se manifiesta en la balsa. Recordemos el Mariel, el 94 y la actual lista de entrevistas en la Sección de Intereses de E. U en la Habana.

Si Cuba quiere ser como Puerto Rico, que lo expresen los cubanos y si quieren un sistema occidental de democracia y libertades políticas, magnifico. Nosotros ofrecemos escoger entre Republica o Integración a los E. U, donde hay libertad,  prosperidad y respeto a la dignidad humana.

Puerto Rico y Hawái viven muy bien y nadie duda de quienes son los boricuas. Nadie, excepto los comunistas totalitarios, por su forma de pensar serán mis enemigos, siempre que se exprese con civismo, claridad y nobleza.